WWF-PARAGUAY EN RELACIÓN A LA LEY DE DEFORESTACIÓN CERO

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WWF-PARAGUAY EN RELACIÓN A LA LEY DE DEFORESTACIÓN CERO

La Organización Mundial de Conservación (WWF por sus siglas en inglés) expresa públicamente su posicionamiento en referencia al Proyecto de Ley “QUE MODIFICA EL ARTÍCULO 4 DE LA LEY 6256/2018 ‘QUE PROHÍBE LAS ACTIVIDADES DE TRANSFORMACIÓN Y CONVERSIÓN DE SUPERFICIES CON COBERTURA DE BOSQUES EN LA REGIÓN ORIENTAL»


La conservación y preservación de los bosques nativos son la mejor protección del capital natural de las naciones y brindan hoy día soluciones a las crisis globales siendo el soporte vital de nuestros medios y modos de vida.


La Constitución Nacional del Paraguay garantiza el derecho a un ambiente saludable y ecológicamente equilibrado, con vínculos de desarrollo económico social, con la preservación del ambiente y la calidad de vida de los habitantes.

El bosque nativo de la Región Oriental es en gran parte el patrimonio natural del Paraguay y el que dio origen a la nación paraguaya, como la conocemos en la actualidad y como la proyectamos al futuro.

La aplicación desde el año 2004, de la ley que prohíbe la transformación de bosques a otros usos de la tierra, si bien no se ha cumplido cabalmente, ha logrado una gran disminución de la tasa histórica de pérdida de bosques nativos en la Región Oriental, pasando de las cifras históricas de 120.000 hectáreas por año hasta el 2003 a menos de 15.000 hectáreas.

Aun necesitamos fortalecer las instituciones públicas encargadas de velar por nuestro capital natural. El esfuerzo que debe realizar el estado paraguayo para asegurar la integridad de nuestros ecosistemas boscosos nativos es una demanda de la sociedad y se encuentra enunciada en nuestra misma Constitución Nacional.

Necesitamos aumentar las acciones del Ministerio Público en forma coordinada con el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible, Instituto Forestal Nacional y otras instituciones y Poderes del Estado Paraguayo.

 

NECESIDAD DE EXTENSIÓN

La extensión de la ley 6256/2018 ‘QUE PROHÍBE LAS ACTIVIDADES DE TRANSFORMACIÓN Y CONVERSIÓN DE SUPERFICIES CON COBERTURA DE BOSQUES EN LA REGIÓN ORIENTAL es FUNDAMENTAL para poder restablecer la funcionalidad ecológica/ el equilibrio ambiental, para mantener los beneficios económicos, productivos y la sostenibilidad social del mismo. Aún se mantiene la alta fragmentación de los remanentes boscosos en la Región Oriental, siendo continuamente degradados por incendios provocados, deforestaciones ilegales, rollo tráfico y narcotráfico. Quedan aún muchas tareas que realizar a nivel de la gestión, monitoreo y fiscalización forestal y ambiental, por lo que esta ley debe continuar y se debe extremar los esfuerzos para que sea cumplida. Tanto el Sector Privado, el público, así como la Sociedad Civil han contribuido en todos estos años en la mejora de los sistemas de monitoreo satelitales, para la fiscalización, control, y manejo, pero esto necesita de más tiempo para ser implementado eficientemente. Aún tenemos grandes pasivos ambientales en fincas que no han cumplido con las exigencias de la ley forestal 422 de dejar el 25 % de reserva forestal. Así también tenemos grandes pasivos ambientales en cuanto a los bosques protectores de causes hídricos y hasta ahora vemos plantaciones de soja que van hasta los arroyos, ríos, caminos y comunidades.

 
Esta ley ha contribuido a la disminución evidente de la pérdida total del patrimonio boscoso de la Región Oriental, pero se precisa que esta ley continúe hasta consolidar las instituciones y los esquemas para la conservación, uso racional y manejo sostenible de los mismos. Por otro lado, tenemos una ley que garantiza incentivos para aquellos dueños de tierras que han dejado más bosques de lo que exige la ley. Esta es una importante tarea pendiente desde el año 2006, año de la promulgación de la ley de pagos por servicios ambientales.

SOBRE LOS COMPROMISOS INTERNACIONALES DE PARAGUAY

La extensión de la ley 6256/18 es parte de la Estrategia Nacional de Bosques para el Desarrollo Sostenible, impulsada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
Además, el aumento de la biomasa protegida y el control efectivo de la deforestación con la inclusión del aumento de las transacciones por servicios ambientales y bonos de carbono, son elementos clave, incluidos en la Política Pública Nacional denominada “Plan Nacional de Desarrollo al 2030”. El mencionado plan, es mandatorio para el sector público y de referencia para el sector privado.


Las Contribuciones Nacionales Determinadas (NDCs) comprometidas por el Paraguay ante el Acuerdo de París y la Convención Marco de las Naciones Unidas de Cambio Climático, tienen una coincidencia total con el Plan Nacional de Desarrollo al 2030 en relación con los bosques nativos y la misma será revisada bianualmente por las naciones miembro de la convención mencionada, a fin de evaluar el progreso del Paraguay, en la preservación de su patrimonio boscoso. Estos compromisos internacionales incluyen el aumento sustancial de la biomasa protegida, incluyendo los bosques, para lo cual la extensión de la ley debería ser permanente, o entre 10 a 30 años, como exigen los proyectos de cambio climático. Esto es de gran importancia por el rol clave que cumplen los bosques en la mitigación, adaptación y resiliencia al Cambio Climático.

EL VALOR DEL BOSQUE

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EL VALOR DEL BOSQUE

Los bosques nativos de la Región Oriental constituyen la base del sector forestal nacional. Estos bosques nativos juegan un rol clave en la protección de los acuíferos, entre ellos el Acuífero Guaraní, cuya zona de recarga, se encuentra en esta región.
Los bosques protegen el suelo y por ende a la ganadería y la agricultura, que precisan de este recurso natural para lograr una mejor producción y sostener y aumentar los rendimientos.


Contribuyen, además, con un clima estable y benéfico y con un régimen de lluvias regular.


No existe un antagonismo entre el sector forestal y los sectores agrícolas y ganaderos. Cada vez es más evidente la retroalimentación positiva entre estos sectores, siendo los bosques nativos uno de los elementos más beneficiosos en temas de bienestar animal y provisión de alimento suplementario para el ganado.
Proveen además material de construcción, obtención de productos no maderables: como alimentos, materia prima para artesanía y medicina.

El disfrute de la naturaleza en todas sus formas constituye un Derecho Humano Fundamental, reconocido y valorado en las opciones contempladas en la ley nacional de Valoración y Retribución de los Servicios Ambientales.

La deforestación y el cambio de uso de suelo son los causantes de numerosos problemas como enfermedades zoonóticas emergentes. Se tiene un gran número de ejemplos por todo el mundo, así es como hoy estamos viviendo en una pandemia, que hace solo 5 meses nunca nos hubiéramos imaginado, se trata del COVID19 originado en Asia.

En Paraguay tenemos varias de estas enfermedades infecciosas emergentes: mal de Chagas, Hantavirus, Leishmaniasis, Fiebre Amarilla, Dengue, entre otros.
Los bosques protegen las cuencas hídricas para la generación de energía eléctrica. Sin los bosques la longevidad de las represas será menor.

RESERVA NATURAL DEL BOSQUE MBARACAYÚ

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RESERVA NATURAL DEL BOSQUE MBARACAYÚ

Las 64.405,7 hectáreas de la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú (RNBM), el área núcleo de la Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú (RBM), se localizan al noreste de la región Oriental del Paraguay, en el Departamento de Canindeyú. Según la clasificación ecorregional propuesta por la SEAM en el 2015, la RNBM se localiza en un área de transición entre las ecorregiones del Bosque Atlántico del Alto Paraná y del Cerrado.

La totalidad de la RNBM se encuentra en la cuenca del Río Jejuí, el segundo mayor tributario interno del Río Paraguay, en Paraguay. Este último a su vez integra la Cuenca del Río de la Plata.

 

Protección de la biodiversidad

 

Dentro de la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú se han identificado 19 comunidades naturales, entre las que se incluyen: bosques de altura y estructura variable, campos cerrados, esteros, lagunas, pastizales, cuevas, ríos y nacientes.

 

Estos ecosistemas presentan una gran diversidad de especies de animales y plantas, habiéndose registrado hasta el presente: 1018 especies de plantas, entre pteridófitas (helechos) y fanerógamas (plantas superiores), 89 especies de mamíferos, 409 especies de aves (62 especies endémicas del Bosque Atlántico del Alto Paraná – BAAPA), 22 especies de anfibios, 21 de reptiles, 166 especies de lepidópteros diurnos (mariposas diurnas), 52 de coleópteros (escarabajos) y 146 de himenópteros (avispas, abejas). En comparación con otras áreas de similar tamaño en Paraguay, la RNBM es el sitio con mayor número de especies amenazadas (30).

 

En cuanto a la infraestructura, los caminos internos y senderos se conservan en condiciones transitables mediante las construcciones y trabajos de mantenimiento realizados.

 

La FMB gestiona el área protegida bajo su administración a perpetuidad mediante un esquema altamente participativo, donde los planes de manejo son elaborados en reuniones con las comunidades locales, y recurriendo no sólo a la ciencia, sino a otros sectores como la educación, las iniciativas privadas y la producción sostenible, para lograr un equilibrio armónico entre la conservación y el desarrollo.